Por: Scarlet Sierra Guerra
Hoy te abrazo corazón de algodón
me hundo en tu nariz perezosa
falsificado tu cobarde gallardón
amargo las nubes de mariposa.
Es el día de las flores violetas
el día de la sangre empuñada
aquel río tocando la puerta
aquel grito aullando a la espada.
Nuestro cuerpo en manos extrañas
embistiendo contra el mismo hermano
el corazón como una tierra mojada
siendo agua, español y anglicano.
Del vientre mío parió un mundo raro
un horizonte con el rey ausente
un esclavo con cadenas de barro
un pincel con la actitud serpiente.
Nació para abrigar al extranjero
la pampa ayacuchana de mi cielo
no crece el entusiasmo en tu suelo
porque el gaucho nos mira con recelo.
Harta de pergaminos callados
al sol que despelleje sus hojas
ni Junín, ni Ayacucho hallaron
la real independencia al mando.
