La Educación Permanente y el mejoramiento del docente en servicio

Por: Hugo Israel López Coronel*

El Profesor Héctor A. Maldonado en La Educación Permanente y el mejoramiento del docente en servicio refiere que “hablar de la Educación Permanente es hablar del hombre”. Desde la aparición del ser humano, la educación ha estado y se ha manifestado en todas las esferas y todos los procesos de desarrollo del ser humano pues éste, el ser humano, es el único ser viviente con capacidad de recibir conocimientos, procesarlos y mejorarlos durante toda su vida, de acuerdo a sus capacidades, habilidades y destrezas que se manifiestan en los procesos de su desarrollo biológico y cronológico. (pág. 2). Con el origen de la humanidad, la educación ha sido parte fundamental del devenir humano pues siempre se ha estado aprendiendo, enseñando y educando. En este sentido, la enseñanza se transmitió por medio del lenguaje oral y la práctica de los conocimientos y experiencias de los quehaceres diarios, luego se fue mejorando hasta llegar a la aparición de la escuela y por último a la especialización que motivó la fundación de las universidades. A decir de esto, el ser humano es el epicentro de la educación donde, como refiere el mismo autor

[e]l hombre siempre ha educado al hombre. Esto no supone la existencia de una ciencia que norme y determine los objetivos, organización y métodos para educar al ser humano. No necesitamos comprobar lo que no es una hipótesis, pues aún existen en la humanidad, a pesar del desarrollo científico y tecnológico alcanzados, grupos humanos que viven de manera primitiva en muchas partes del mundo (pág. 3).

Por ello, los procesos de educación permanente deben diferenciarse de los métodos pedagógicos que implican las características de quienes aprenden y enseñan; lo antes expuesto debe tomar como referencia un marco metodológico interdisciplinario de todas las ciencias y orientaciones que, de una u otra manera, estudian al hombre y que, especialmente, fijan su atención en su conducta individual y grupal presente e histórica (pág. 8).

Por esta razón, existen numerosas teorías, supuestos, hipótesis de leyes y principios que soportan directamente el análisis y reflexión que sobre el proceso educativo de adultos pudieran hacerse. Pero lo más importante es que la educación permanente hace un esfuerzo propio por conseguir y sistematizar, de manera coherente, esta teoría de indudable valor para toda acción renovadora de la realidad (pág. 9). Por lo tanto, la educación permanente tiene una condición rigurosamente viable, operable y practicable que implica una metodología de investigación – acción auténtica, que se expresa en la participación creativa de todos los que intervienen en ella (facilitador – participante) en mutua ayuda y cooperación, garantizando la continuidad del hecho educativo como el más expedito camino para el desarrollo de la sociedad.

Trabajos citados:

Maldonado, H. A. (s.f.). Universidad de los Andes Tachira. Recuperado el 7 de mayo de 2021, de La Educación Permanente y el mejoramiento del docente en servicio: https://docplayer.es/98850021-La-educacion-permanente-y-el-mejoramiento-del-docente-en-servicio.html

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