Nuestra parte de noche, de Mariana Enríquez

Por Bryan Hernández*

#RecomiendoLeer: Nuestra parte de noche, de Mariana Enríquez, un suave descenso a la oscuridad.

Mi primer encuentro con Mariana Enríquez, al menos en lo que respecta a su literatura, sucedió poco antes de que yo me hiciera de su novela “Nuestra parte de noche”, en abril del año pasado, recién que empezara la pandemia por la COVID-19.

Fue la misma editorial Anagrama que, para hacer más llevadero el confinamiento, puso a disposición de los lectores un conjunto de e-books gratis para descargar, de entre los cuales se hallaba también “Las cosas que perdimos en el fuego”, de Mariana Enríquez, su segundo libro de cuentos de terror.

Hasta aquel momento, lo digo con sinceridad, poco o nada sabía de Mariana Enríquez y su literatura. Había leído, sin embargo, un cuento suyo titulado El Aljibe, cuyas primeras páginas me habían impresionado sobremanera, puesto que traían de vuelta a mi memoria los primeros viajes familiares de la infancia, cuando aún no pasaba de los diez años, de Puebla a las cálidas playas al norte de Veracruz. 

“Josefina recordaba el calor y el hacinamiento dentro del Renault 12 como si el viaje hubiera sucedido unos días atrás y no cuando ella tenía seis años, pocos días después de navidad, bajo el asfixiante sol de enero. Su padre manejaba, casi sin hablar; su madre iba en el asiento de adelante y, en el de atrás, Josefina había quedado atrapada entre su hermana y su abuela Rita, que pelaba mandarinas e inundaba el auto con el olor de la fruta recalentada”.

Pero tenía mis reservas. Lo confieso: pensaba en este tipo de literatura como un género menor. Pensaba, en realidad, que Mariana Enríquez no tenía nada qué decirme, pese a que por aquellas fechas acababa de ganarse el Herralde de novela. Sin embargo, para mi fortuna, me equivoqué. En los cuentos de Mariana Enríquez no solo encontré una voz narrativa poderosa y brillante, sino también una mirada distinta de la realidad; el ojo de una escritora argentina como velado por una telilla oscura, la madre de unos pobres muchachos latinoamericanos que quiere contarnos un cuento de fantasmas antes de dormir, en un mundo que ya de por sí parece una película de terror.

Tal vez fue la pandemia. Esto lo digo de verdad.

Leer cuentos como “Nada de carne sobre nosotras”, un relato maestro en el que una chica se enamora de una calavera, “El patio del vecino”, historia de una mujer que encuentra a un chico encadenado en el patio de una casa, “Las cosas que perdimos en el fuego”, que da título al libro, donde un grupo radical de mujeres decide quemarse como forma de protesta, son, sin duda, tan terroríficos pero a la vez tan cercanos a mí. Allá afuera, en el mundo de verdad, la realidad empezaba a ganarle la batalla a la ficción.

Cabe destacar que el día 4 de noviembre de 2019, un jurado compuesto por Lluís Morral, Gonzalo Pontón Gijón, Marta Sanz, Juan Pablo Villalobos y la editora Silvia Sesé otorgó el 37° Premio Herralde de Novela a “Nuestra parte de noche”, de Mariana Enríquez.

Era junio del año pasado. Recuerdo que compré “Nuestra parte de noche” por internet. Me llegó al cabo de dos semanas, envuelto en una caja apachurrada de cartón, embalado por Paquetexpress. Venía, además del libro, un par de separadores y el ticket con el monto de la compra total.

Los libros son caros, pensé. Leer es caro, sí, pero es una inversión. Casi 600 pesos en moneda nacional.

Aún me gusta la portada del libro: una fotografía de El ángel caído, de Alexandre Cabanel. También me agrada aún el epígrafe que aparece al comienzo: ¿quién es el tercero que camina siempre a lado tuyo?, de T. S. Eliot.

Dividido en seis partes, Nuestra parte de noche narra el viaje en carretera de un padre y su hijo, desde Buenos Aires hacia las cataratas de Iguazú, al norte de la frontera con Brasil. Pero ahora mismo, mientras escribo, pienso que sería poco educado de mi parte contarles de qué va. No lo pienso hacer. Solo diré, a riesgo de no caer en el error de los reseñadores de libros, que solamente cambian el orden de lo que dice la contraportada, que “Nuestra parte de noche” es una historia sobre la herencia familiar, los años de la junta militar en la Argentina, el mundial del 86, el poder que ejercen los ricos sobre los más vulnerables, la música de Bowie y el Londres psicodélico de los años sesenta, casas en las que los chicos desaparecen, la enfermedad y eventual muerte y, por supuesto, La Oscuridad.

Leyendo “Nuestra parte de noche”, uno es capaz de comprender la brutalidad ejercida muchas veces por nuestros padres, para ya no cometer los mismos errores. Es adentrarse a un mundo donde no hay lazo más poderoso e irrompible que el de la sangre.

Al final del libro, en la última página, con lápiz escribí: hay libros que son muy parecidos a las operaciones en el corazón. Peligrosos. Alucinantes. Sorpresivos. Este es uno de ellos.

Nuestra parte de noche, de Mariana Enríquez.

No dejemos nunca de leer.


*El autor es licenciado en Comercio Internacional por la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. Ha colaborado en medios como RadioBuap.com, Revista Pueblados22 y Cultura Colectiva. Dejó el comercio para dedicarse a la Literatura.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: