Por: Gerardo Mejía Jiménez
Veo como flotan perigonios del lirio
En un estanque de rojas flores,
Veo en mi reflejo como mi juventud se va esfumando con el tiempo,
Y perplejo en esas cavilaciones me entretengo,
Soy un ente errante arrastrando feliz sus errores,
Mi vida es el estanque, las flores mis dolores.
Ipso facto concluyó que donde hay virtud hay pecado,
Que el hombre es inexacto,
Ni bueno ni malo
Ni negro ni blanco,
Que a veces se esta arriba y algunas otras abajo,
Que somos seres en dualidad
Y vamos de este a oeste buscando equilibrio y paz.
Ergo soy tan iluminado como obscuro,
Misántropo enamorado de este bello mundo,
Un humano caótico y empírico,
De facto dios y diablo; orgulloso de mis pecados.
In extremis sonreiré
Complacido con mis contradicciones,
Con mi descaro y mi desfachatez
Con mi natural insensatez.
Mea culpa yo lo sé,
Como negar lo que forje
Si he conocido el amor,
El odio, el cariño y el rencor,
Hice las paces con mi alter ego,
Aprendí a disfrutar los días buenos
Y a los malos tomar como maestros,
Aprendí que no por rezar se es más bueno
Ni por tanto correr se llega primero.
Ni está tan lleno el estanque ni está totalmente vacío,
Sus aguas no se desbordan, no se evaporan,
La percepción es diferente en cada persona
Cada quien hará juicio del estanque que le toca,
Pues este mundo es multicolor y no solo color rosa.
